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CONSEJOS KIDS

  • 24.01.2015

    Cambiando de dientes

    Entre los cuatro y seis años los niños inician el proceso de cambio de dientes de leche a los definitivos, este proceso puede tardar hasta los doce años depende el crecimiento y desarrollo del niño, esta etapa puede ser para muchos una aventura y experiencia inolvidable, y para otros una tortura; por eso te dejamos algunos consejos para que sepas manejar esta situación.


    El proceso de cambio inicia cuando los dientes definitivos han crecido lo suficiente para empezar a empujar los dientes de temporales desde la raíz hacía abajo, ampliando el espacio en la encía y permitiendo que estos se aflojen poco a poco, momento que para los niños suele ser molesto, en algunas ocasiones se presenta sangrado, dolor e incomodidad, por eso debes tener en cuenta:


    1. Explica a tu hijo la situación, háblale sobre su proceso de desarrollo y haz que tome este cambio con toda naturalidad, recuerda que no debe tocarlos o manipularlos con sus manos o lengua, es recomendable que el diente no se frote en este momento sensible del cambio.


    2. Cuando deja de doler y resulta incómodo para comer o hablar porque ya parece estar demasiado suelto es necesario que tomes medidas, pregúntale al niño si duele y si no duele puedes motivarlo a que él mismo lo arranque, si ves que la situación puede ser difícil para él, bríndale tu apoyo y confianza, y arráncalo tu.


    Luego de la caída de los dientes temporales, los definitivos buscan su espacio en las encías, se irán acomodando, ocupando el espacio del tiente anterior y tal vez espacio que no le corresponde en la encía, esto puede hacer que queden torcidos inicialmente, pero luego, con el desarrollo maxilofacial se irán acomodando mejor, en esta etapa ten en cuenta:


    1. Al perder los dientes los niños suelen sentirse incómodos, extraños y en ocasiones esto puede disminuir su autoestima, debes tener en cuenta dar ánimo suficiente y recordar que todos sus compañeros de colegio y amigos pasarán por el mismo proceso, con el tiempo él mismo lo evidenciará.


    2. Evita que el niño manipule el diente definitivo con sus dedos o lengua cuando está saliendo, este también es un proceso doloroso en el que es mejor no intervenir.


    3. Cuando los dientes hayan encontrado definitivamente su espacio y notes que están completos y listos visita el odontólogo para determinar si debes tomar medidas estéticas para enderezarlos o si es mejor esperar a que el desarrollo corporal de tu hijo esté completo.


    Ten en cuenta que si durante el proceso de cambio se presentan problemas como dolor extremo, infecciones, fiebre o sangrado constante debes visitar al especialista, recuerda que es recomendable el uso de cepillo dental de cerdas suaves, esto evitará molestias en la encía.